Me siento una privilegiada por tener este espacio. Una ventana abierta en cuya cornisa mantengo el equilibrio entre la reafirmación del yo solitario, autosuficiente y esa otra parte de mí que necesita del tú para sentirse bien.
Por eso tu comentario es un regalo que agradezco de antemano.

lunes 31 de octubre de 2011

La importancia de las orientaciones espaciales

"Agua", de Talia Guntern























En horizontal somos iguales.
Allí el agua busca las grietas hambrientas de vida
y resbala y sigue su camino, como es natural.
Quisiera apresarla, elegir unos centímetros cúbicos
e inmortalizarlos entre mis piernas. No es posible,
lo voy sabiendo. Solo refresca el agua en movimiento.
La penumbra trae un sonido de sábanas que acarician
los golpes. Los ojos cerrados abren el alma, tan llena
de sonidos que quieren morder tus labios para beber algo
de sangre. Es verdad que estamos vivos?
El zenit, la incertidumbre, la zozobra, el zigzaguear de mi cuerpo
en el borde de tu angustia. La selva en tu mirada, la esmeralda
perdida de un tesoro saqueado por los piratas.
Seguro que todo es más sencillo. Pero yo siempre busco las alturas,
qué ironía. Seguro que una caricia es solo una caricia. Y luego viene
lo que tiene que venir: la verticalidad de la vida de casa y de las calles.
En vertical habita el desencuentro.
Lo ves? Ya vuelvo a divagar. Se acaba octubre y huele a cementerio
pero también a membrillo, granadas y castañas.
Comentar el paisaje debería ser lo trascendente. Disfrutar saltando piedras,
recogiendo tomates en los barrancos. Existen los barrancos. Y las piedras.
Aparte del dolor y del absurdo y evitable sufrimiento, hay naturaleza
que no necesita de mí pero me acepta en su paisaje.

8 comentarios:

Ana Márquez dijo...

Comentar el paisaje es lo transcendente porque nosotros formamos parte de sus entrañas, nosotros somos paisaje, y descubrirnos y desentrañarnos a nosotros mismos es nuestro afán y destino.

Un placer recorrer tus calles, reina. Besitos!

javier dijo...

somos el paisaje, nada tendría sentido sin nuestro testimonio

fgiucich dijo...

Una acertada pincelada poética. Abrazos.

Mos dijo...

Pues yo me quedo con los dos últimos versos: " Aparte del dolor y del absurdo y evitable sufrimiento, hay naturaleza que no necesita de mí pero me acepta en su paisaje".
Un abrazo de Mos desde mi orilla con paisaje.

Oréadas dijo...

En horizontal, en vertical sobre mojado o seco de palabras el paísaje nos reinventa en cada estación y juega con nostros hasta habitarnos.
Un besito Carlota:-)

Anabel dijo...

Esa duda, es búsqueda de la tranquilidad que proporciona la certeza... Buceas para encontrarla.

Si la encuentras, dímelo. Aprenderé a nadar.

Besos, poeta,

Anabel

Anabel dijo...

Tengo el libro de Amando... Ya sé, ya sé.

Anabel

Juanjo dijo...

Los olores del otoño... Un beso